Gran camping con sanitarios modernos y una agradable piscina al aire libre climatizada, PERO todo el lugar está orientado a actividades en el lago. Sin embargo, el lago ha estado totalmente cerrado durante los últimos tres veranos debido a floraciones de algas. El lugar muestra signos de abandono, el punto principal de eliminación de baños químicos en los sanitarios ha sido cerrado, no hay forma de enjuagar baños químicos en la eliminación de autocaravanas ya que no hay suministro de agua. El bar/restaurante parece abrir y cerrar a su antojo. Muchos sitios ahora tienen ramas muertas peligrosas colgando. No obstante, el sitio está bastante en medio de la nada, con al menos media hora de viaje a Poitiers o Chauvigny. Parece una gran pena ya que este podría ser un gran sitio si se pudieran solucionar los problemas con la calidad del agua.
El camping está bien diseñado con muchas instalaciones ubicadas en el centro, lo que las hace cercanas a todos los usuarios del camping. El personal fue profesional, servicial y amable. La comida en el bar de aperitivos fue buena, comimos pescado (merluza) y papas fritas. Mi única queja fue el desayuno, dos pequeños trozos de pan, mantequilla y mermelada, un zumo de naranja y un pequeño café por 6,50 € fue caro y escaso, creo que un poco más de producto, como un yogur y un croissant, lo haría de mejor valor.