Había tanta vida marina interesante para que mi hijo disfrutara. El agua es herbosa y bastante poco profunda. Hay muchas conchas para recolectar, de ahí el nombre. Regresaría si tengo ganas de mojarme los pies y no de nadar. Esta no es una playa para bañistas o nadadores.
es un lugar pintoresco perfecto para un día tranquilo junto al agua. La playa está limpia y la atmósfera calma la convierte en ideal para relajarse, pescar o dar un paseo tranquilo por la orilla. La cercana Reserva Nacional de Vida Silvestre St. Marks añade belleza a la zona. Lo recomiendo mucho para una escapada tranquila.