Excelente relación calidad-precio. Nos alojamos durante dos días en régimen de media pensión. Tanto el desayuno como las comidas fueron agradables. Los propietarios estaban genuinamente atentos a todas nuestras necesidades. El mar y la playa eran prístinos y encantadores. Ten en cuenta que Didim está algo alejado del centro y Altinkum un poco más, por lo que es recomendable tener coche. Puedo recomendar este lugar con confianza.
El hotel está aproximadamente a 100 metros del mar, y las habitaciones están limpias y tienen todo lo que necesitas. La playa es hermosa; el agua es cristalina, y hasta vimos los peces nadando. El mar no es muy profundo, lo que permite a los niños jugar a su antojo. El hotel tiene sus propias tumbonas, lo que lo convierte en una playa tranquila y sin aglomeraciones donde puedes relajarte todo el día. El café justo al lado de las tumbonas ofrece todo lo necesario, y la comida es excelente y a precios razonables. El hotel también cuenta con su propio aparcamiento, así que aparcar no fue un problema. El personal del hotel es amable. Nos gustaría agradecer a los gerentes del hotel, Can Abi y Ahmet Hoca, por sus sonrisas amigables, atención y cuidado.