Johan van
Novato en la playa
Esta ubicación es indudablemente atractiva, pero puede llegar a ser muy concurrida. Los caminos de madera están desgastándose y necesitan algo de atención. Desafortunadamente, las duchas tampoco funcionan.
Una de las playas favoritas a las que fuimos en este increíble viaje a Mallorca. Me encantó la claridad del agua y lo blanca que era la arena.
Pensé que la playa estaría llena, pero en realidad no lo estaba. Tienen sombrillas y sillas de playa que se pueden alquilar o puedes acostarte donde quieras. Hay algunas tiendas de playa si quieres algo de comida, bocadillos playeros, helados, bebidas, etc.
El agua era INCREÍBLE y parecía una piscina. A pesar de estar MUY fría, realmente valió la pena. El agua estaba fresca y MUY limpia. Podías nadar, hacer vueltas, hacer snorkel, flotar, relajarte y disfrutar.
Lo mejor fue que la chica de las frutas improvisaba mientras vendía mango, coco, piña, sandía y todas las deliciosas frutas que uno anhela mientras está en la playa.