Playa fluvial en el río Tera. Tiene columpios (muy antiguos) para niños pequeños. Se permiten perros y ni siquiera hay nada que los prohíba de bañarse, y en ningún momento el agua es profunda. Con arena, mucha sombra y mesas. El problema es que todo está muy descuidado, con un aire muy acentuado de decadencia, lo cual es una lástima.
Un lugar perfecto, como los de antaño, con sus árboles, sus mesas de piedra, su río limpio y poco profundo... incluso columpios antiguos. La lástima es que ya hay personas que tiran papeles, toallitas y dueños de perros que dejan las heces de sus mascotas sin recoger, y si esto continúa se convertirá en otro vertedero. DEJEMOS TODO MÁS LIMPIO DE LO QUE LO ENCONTRAMOS para poder seguir disfrutándolo por generaciones.