Jeeva Beloam es un lugar verdaderamente especial, pero es importante llegar con expectativas realistas. Situado en un lugar remoto y impresionante con su propia playa privada—una rareza en cualquier parte del mundo—ofrece una experiencia inmersiva en la naturaleza. Este es un retiro al aire libre, desconectado, donde estarás rodeado de los elementos naturales, incluyendo insectos, monos y el ocasional perro local amistoso.
El alojamiento es limitado, con solo alrededor de 11 cabañas, lo que hace que la experiencia se sienta aún más privada y tranquila. Nos alojamos en una de las cabañas elevadas con vistas directas a la playa, el océano y las colinas circundantes. Se sentía profundamente conectado con el paisaje, pero diseñado cuidadosamente para la comodidad. La habitación contaba con una cama grande y cómoda, tanto aire acondicionado como un ventilador, y un baño con agua caliente y lujosos servicios. Por la noche, una suave iluminación iluminaba tanto las áreas interiores como exteriores, creando una atmósfera serena.
Fuera, había una gran cama de día y dos cómodas sillas de lounge—todo lo que necesitas para relajarte en un entorno tan natural.
El personal es excepcionalmente amable y servicial, siempre feliz de ayudar. Hay algunas excursiones disponibles, y el desayuno estaba incluido en nuestro paquete con una buena variedad de opciones. Las cenas, aunque decentes, se sentían caras para el estilo y la ubicación del resort. Un menú más variado y con precios apropiados elevaría la experiencia general.
Eso sí, si buscas un escape pacífico, inmerso en la naturaleza, lejos del ruido del mundo—crudo, hermoso y sencillamente soulful—recomiendo encarecidamente Jeeva Beloam.
Para los amantes de la naturaleza... SOLAMENTE.
Mas LEE y todo el equipo de recepción en JEEVA BELOAM BEACH CAMP establecen el tono para una estadía inolvidable con su cálido y atento servicio. No se puede pasar por alto, el Sr. Jalan del restaurante es un verdadero anfitrión y mentor, inspirando al equipo de cocina con su dedicación y pasión. El campamento en sí es un santuario de calma, frescura y relajación, combinando perfectamente el diseño arquitectónico con el paisaje natural. La forma en que el equipo te hace sentir bienvenido y cuidado es simplemente increíble. Si buscas un retiro pacífico lejos de las multitudes, este es el lugar perfecto. La única banda sonora que escucharás es la armoniosa mezcla de pájaros, el viento y el mar. Es importante destacar que este lugar es 100% salvaje, con su vida silvestre cuidadosamente protegida por la comunidad hotelera, asegurando una experiencia verdaderamente auténtica y respetuosa con la naturaleza.