Increíble playa, aguas limpias y azules, la orilla es un poco rocosa pero el fondo del mar es arenoso. Hay muchas sombrillas y hamacas, y un pequeño bar en la playa que actualmente está abierto. Las tumbonas cuestan 4 euros cada una.
Se puede acceder a la playa por un sendero peatonal desde Katapola (consulta mis fotos para más detalles) o en barco desde Katapola (que no llegaba con frecuencia).
¡No te pierdas la vista desde la iglesia de San Charalampos!
Una pequeña playa accesible en barco.
Desde el puerto hay un barco que sale cada hora. El precio es de 6 euros por un billete de ida y vuelta.
Tarda unos 10 minutos.
La playa es pequeña y de arena.
Se ofrecen sombrillas y tumbonas, pero mal organizadas.
Hay un quiosco en la playa si quieres beber algo.
Hay un baño, pero no lo he visitado.
El agua es transparente. La vista es agradable.