El Faro se encuentra en un área categorizada como Refugio de Vida Silvestre, debido al gran número y diversidad de especies en la zona, muchas de ellas endémicas de Cuba y la región. En la costa norte de la provincia de Matanzas, a unos 116 kilómetros al noreste de la capital cubana y a 15 kilómetros de la playa de Varadero, se alza una alta torre: el faro Maya, un vigilante costero insomne. Su destello cada nueve segundos indica a los marineros la ubicación geográfica exacta, en referencia a las cartas náuticas, lo que les permite evitar los arrecifes y bancos de coral, ya que en esa área la marea baja se extiende cientos de metros hacia el horizonte. Ubicado en la ruta norte de la antigua carretera que conducía a Playa Azul, y que hoy conecta con una moderna de cuatro vías y el mismo destino, el faro Maya se encuentra frente a la Laguna de la que tomó su nombre.
Gavin Peterson
Novato en la playa
Ubicado en la costa norte de la provincia de Matanzas, aproximadamente a 116 kilómetros al noreste de la capital cubana y a solo 15 kilómetros de la playa de Varadero, encontrarás el impresionante faro Maya. Esta imponente estructura sirve como un guardián vigilante, supervisando un área designada como Refugio de Fauna debido a su abundante y diversa gama de especies, muchas de las cuales son únicas en Cuba y la región circundante. Cada nueve segundos, el faro emite un destello, proporcionando a los navegantes coordenadas geográficas precisas para ayudarles a navegar de manera segura, evitando posibles peligros como arrecifes y bancos de coral. Esto se vuelve especialmente crucial en esta área, ya que durante la marea baja, la línea de costa se extiende cientos de metros hacia el horizonte. Situado a lo largo de la ruta norte de la antigua carretera que conducía a Playa Azul, el faro Maya ahora se conecta a una carretera moderna de cuatro carriles que conduce al mismo destino. Orgullosamente se encuentra frente a la Laguna, que sirve como su homónimo.