¡La playa salvaje está muy preservada! ¡Naturaleza exuberante y muchos delfines en la Bahía! ¡Perfecto!
La playa está cambiando rápidamente debido al aumento del nivel del mar, una consecuencia del cambio climático. Se está produciendo erosión en la zona. En momentos de resaca del mar, el agua casi llega a los restaurantes (haciendo desaparecer la franja de arena). El día antes de mi visita, muchos cangrejos fueron empujados a la playa por las lluvias. Con el movimiento de los turistas, se asustaban y regresaban al mar. Se organizó una movilización para ayudar a los animales. Un lugar hermoso, familiar y tranquilo. Recomiendo.