Nos alojamos en el parque de caravanas Horseshoe Bay Resort. Es un lugar increíble cerca de la playa. Cenamos en la cafetería. La comida era increíble y el sábado por la noche había música en vivo, ¡brillante! Definitivamente volveríamos.
La playa de Horseshoe Bay es un lugar pequeño pero impresionante con un encanto único. Las formaciones rocosas añaden carácter a la costa, convirtiéndola en un gran lugar para explorar, tomar fotos o simplemente sentarse y disfrutar de la vista. El agua suele estar tranquila, y si tienes suerte, podrás ver cangrejos correteando por las rocas, añadiendo un poco de vida al lugar.
A pesar de su tamaño, la playa tiene una vibra pacífica y relajante, perfecta para una escapada tranquila. No es la playa más grande o concurrida, lo que la hace ideal para aquellos que prefieren un ambiente más relajado. Ya sea que estés aquí para una parada rápida o para pasar un tiempo disfrutando del paisaje, definitivamente vale la pena visitarla.